miércoles, 5 de enero de 2011
Pudrete cerdo.
Me vendiste una imagen y después vi que eras lo contrario... Persona que no merece seguir con su vida. Esa es tu definición. Te has portado tan mal que un da la vida te dará esa hostia que te mereces. Y pensar que te he querido, que me he enamorado de ti, que he perdido mi tiempo, mis noches sin dormir... Por un mierda como tu, por una mierda que no merece ni ser llamada así, eres peor que los parásitos de los piojos de las ratas... Y deseo que te vaya mal, que sufras lo que nos has echo sufrir a nosotras y que te den por culo pero bien. Rata rastrera que vende hasta a tu madre. Niño malcriado. Ademas no solo no puedo verte ni siquiera puedo oírte... Porque me causas asco, repugnancia y malestar. Me das mas asco que un pelo de polla en un plato de sopa. Te odio por todo eso que me hiciste, borraré todo lo ocurrido entre tu y yo. Que bien aparentaste quererme pero, ¿sabes lo que mas me jode? Dejar pasar todas las oportunidades que tuve de estar con otros chicos mucho mejores que tu mientras estaba contigo. Pero te juro que voy a salir de la mierda en la que me metiste, voy a salir de este hoyo y ya veras, no sabes con quien has estado... y mucho menos a quien la has amargado estos últimos meses, te vas a lamentar de haber nacido. Y aunque se que algún día te vas a arrepentir de todo el daño que has hecho, y cuando llegue ese día seré yo la que te humillaré. ¿Y sabes que? me encanta que hables de mi por atrás, porque en este momento soy yo la que voy por delante tuya.
martes, 4 de enero de 2011
SOLEDAD
La soledad no es lo único.
Hay veces que me encantas. Tu estas presente para ayudarme a afrontar mis males y ayudarme a pensar con tranquilidad, me das paz, me desahogo contigo y te cuento secretos que se que no se los vas a contar a nadie, me eres fiel. Sé que cuando te necesito vas a estar a mi lado para prestarme tu abrigo.
Pero hay veces que te odio. Te odio por el simple hecho de que eres un sentimiento, algo que no me ayuda dándome opiniones, no me dices lo que está bien y lo que está mal. Te odio porque no me dices posibles soluciones a mis problemas.
Hay gente que piensa que esta mejor sola, porque así no tiene a nadie que le incordie, que le diga lo que tiene o no que hacer, que se preocupen por ti tanto como para llegar a agobiarte. Pero esa gente no piensa en lo que se pierde al no tener una mano amiga, alguien que te ayude a superar esas murallas que te vengan en la vida. No que tengas a alguien que te solucione cada mala racha que pases, sino que te ayude a afrontarla con calma y, sobretodo, con amor. No hay que dejar que la soledad invada por completo tu vida, si es buena para reflexionar, pero tampoco es algo esencial. Necesitas amigos, no solo un sentimiento, para poder ser feliz.
A todas esas personas que no dejan que la soledad invada mi vida. Gracias. No por ayudarme en lo que necesito, sino por estar simplemente en mi vida.
Diario de una desesperación
Diario de una desesperación.
Alcanzas un punto en el que ya no sabes que hacer, entonces llegas a preguntarte el significado de tu vida, el porqué de tu existencia, cuando nadie te pregunto si querías o no nacer, si querías o no estar en este mundo de problemas. También te preguntas el porqué de tu amargura, el porqué de esa insignificancia para gente que creíste especial y única en tu vida. Te preguntas el porqué estas aquí, sola, desesperada.
Ya nada te importa, ya nada te queda que merezca la pena, al menos para ti.
Perdiste todo, a tu familia, por un acto de rebeldía y ahora ya es demasiado tarde para remediar lo ocurrido. A tu gran amor, a esa persona por la cual dejaste todo para irte con él y crear tu propio mundo ideal, el cual te dejo para irse con la primera que pilló con mejores dotes. A tus amigos, por tener solo ojos para tu amor y no darles la mínima importancia y por mucho que te quieran, dejan de seguir tu camino.
En resumidas, estas sola, no tienes a nadie. No quieres seguir, decides subirte a lo más alto de un edificio, mirar al cielo y decir…
- A lo mejor encontraré la felicidad en otro lugar…
Y te tiras.
Solo sientes el aire en tu cara durante unas decimas de segundos.
Lo demás ya es otra aventura por explorar, otro mundo por descubrir.
Convivimos entre mentiras.
Las mentiras ya forman una parte normal en mi vida, una parte que cada vez que pasa me va doliendo menos. Al principio deseas la muerte… Ahora solo existe la ignorancia hacia ellas… Esas palabras prohibidas de -Para siempre, -Nunca nos separaremos, -Eres mi vida… no son más que pura basura escupida en bocas ajenas, esas bocas donde un día se depositan lo besos que crees que son algo esencial en tu vida y que sin ellos no podrías seguir. Una vez pasado por esta fase, crees que el mundo se cae, que solo te queda esperar el final de tu vida sentada en tu cuarto, mirando por la ventana viendo llover… Hay veces que abro mi cajita de cristal, esa cajita en la que guardo esas sonrisas para aparentar estar feliz. Esas sonrisas que hacen que te vean feliz y que no se preocupen por ti esas personas para las que realmente eres importante, aunque por dentro solo desees encerrarte en tu pequeño mundo de dolor y esperar que pase el tiempo… Ya en la noche las cosas cambian. Puedes estar viviendo un día maravilloso en el cual no existan problemas, una vida de color de rosa y nubes de algodón de azúcar, en las que flotas respirando ese aire, aire con olor a vainilla. Pasear por prados verdes y cubiertos de flores de todos los colores, saltar, correr, es tu única preocupación. SER FELIZ. Y cuando ves que ya nada puede impedir tu felicidad ocurre, suena el despertador, ese maldito aparato rompe sueños. Y es que quizás un día nos despertemos y al abrir los ojos el dolor no exista. Pero mientras tanto solo quieres salir a la calle y gritarle al mundo que toda esta vida, que no es más que una sarta de mentiras, se acabe. ¿Creías que la vida era como tu sueño? Pues no… Luego sales a la calle, una ciudad con contaminación, ruidos, problemas… Y entonces te preguntas el porqué no puede existir un mundo como el de tu sueño. La vida no es fácil y mucho menos feliz. Cuando crees que lo eres te llega algo o alguien que te lo jode todo. Entonces recuerdas esas mismas palabras que alguien te dijo mientras te estaba mintiendo.
Y ahora soy YO la que contesta esas preguntas:- ¿Para siempre?: Si, tú recuerdo.
- ¿Nunca nos separaremos?: Por lo menos de mi corazón no te vas a ir nunca por más que diga la gente que el olvido existe.
- Eres mi vida: ¿Qué soy tu vida? Entonces qué pasa, ¿que tu vida dura un maldito mes Gilipollas?
domingo, 2 de enero de 2011
Diario de un principio y un final.
Aun recuerdo ese día...
Ese día que te vi por primera vez en ese parque.
Al principio era una quedada de 6 y acabamos siendo 20. Pero bueno, te vi. Al principio no sentí nada, tu haciendo el tonto, jugando al rugby, y yo con mis amigas haciéndome fotos... Asta que pasó. Tu llegaste, y te pusiste a mi lado y empezamos a hablar... Tonterías, pero a hablar. Nos hicimos fotos, con caretos alucinantes que creí que no me importarían y ni las vería con tanta ilusión como las miro ahora...
Entonces nos dejaron solos, aunque no paso nada... Miento! Si paso... Me empecé a enamorar de ti.
Te tocaba los rizos de tu pelo, tu carita, tus orejitas... Tus labios.
Al día siguiente empezamos a hablar, y me dijiste que me tenias que decir algo. Me llamaste y me dijiste las palabras mas esperadas que me podías decir. ME GUSTAS.
Al oírlo me quede sin respiración, me encantó. Fue tan intenso...
Todas los días me enviabas un sms, me guiñabas el ojo en el instituto, me mirabas...
Hasta que una noche me pusiste TE QUIERO.
Me sentía la mujer mas afortunada al tenerte a mi lado. Era todo tan... PERFECTO.
Hasta que quedamos esa tarde de octubre. Nada mas verte sentí esas típicas mariposas en el estomago.
Me besaste, ese beso me cambio la vida. Una vida llena de oscuridad me la llenaste de colores vivos. Solo estábamos tu y yo. Nada mas me importaba en ese momento, algo mágico, especial, único...
Andábamos cogidos de la mano, me mirabas a la cara y me decías... ``Me encantas...´´
Esas palabras me hacían sentir como una princesa y tu mi príncipe azul, ese que tanto estuve buscando...
Me llenabas de caricias, mimos, abrazos... Estaba en el mas profundo paraíso.
Y así todos los días. Pero... Todo lo bonito siempre tiene algún final no?
Y este final pasó. Y pasó por que tu quisiste... Me usaste, nada de lo que me decías y hacías por mi era verdad... Te aprovechaste de mi inocencia y mi amor. Me tiraste como a un puto trapo viejo sin valor. Sentirme como un clínex? Eso es poco...
Entre en la mas profunda depresión cuando me dijiste que ya no me querías, que todo fue porque te apetecía jugar conmigo. Que metiste a otras en tu cama mientras yo te escribía cartas de amor... Entonces no pude mas... Me encerré en mi cuarto queriendo que todo lo que había pasado fuese una mala pesadilla. Pero no fue así, cada día me levantaba y te veía, riéndote de mi, humillándome. Me dormía en las clases porque me pasaba las noches en vela llorando por ti, y preguntando el porque?, que había echo yo mal?. No entendía y sigo sin entenderlo. Asta hace poco, me dijeron que estabas con una chica, que eras feliz. Se me calló el mundo a mis pies. No comprendía nada, no quise comprender nada porque nada era comprensible.
Ahora sigo pensando en ti, cada vez que te veo, o te veo en fotos... Mi corazón recuerda esa tarde de octubre en la que te vi como algo mas que un amigo, en la que te abracé, en la que me besaste.
¿Amor?... Já, me rio de esa palabra...
No sé si lo hiciste de corazón, o simplemente por pasar el rato.
Quisiste ir más allá, me negué. Tenía mis razones y bien te expliqué que no, no me arrepiento de nada, ni me arrepentiré, porque lo mío sí que fue de corazón...
Te pedí que nada cambiara entre nosotros, porque te quiero, te seguía queriendo, y eras especial... Eras.
Pero... por mucha promesa que hicieras, ya nada es como antes. Hemos cambiado. Ambos.
Pero si te gustaba jugar conmigo, para bien o para mal... Esta bien.
Juguemos.
Tú juegas a que nada pasó, a hacer que no me conoces prácticamente.
Yo pongo nuevas reglas:
Juega, a que nunca pasó lo que pasó.
Juega, a que no me quieres.
Juega, a que nunca me conociste.
Juega, a que nunca significamos nada el uno por el otro.
Juega, a olvidarme.
Juega, a marcharte y no volver nunca más.
Juega, a ignorarme.
Juega, a no mirarme.
Y juega a todas las cosas que se te ocurran que no tengan que ver conmigo.
Quisiste ir más allá, me negué. Tenía mis razones y bien te expliqué que no, no me arrepiento de nada, ni me arrepentiré, porque lo mío sí que fue de corazón...
Te pedí que nada cambiara entre nosotros, porque te quiero, te seguía queriendo, y eras especial... Eras.
Pero... por mucha promesa que hicieras, ya nada es como antes. Hemos cambiado. Ambos.
Pero si te gustaba jugar conmigo, para bien o para mal... Esta bien.
Juguemos.
Tú juegas a que nada pasó, a hacer que no me conoces prácticamente.
Yo pongo nuevas reglas:
Juega, a que nunca pasó lo que pasó.
Juega, a que no me quieres.
Juega, a que nunca me conociste.
Juega, a que nunca significamos nada el uno por el otro.
Juega, a olvidarme.
Juega, a marcharte y no volver nunca más.
Juega, a ignorarme.
Juega, a no mirarme.
Y juega a todas las cosas que se te ocurran que no tengan que ver conmigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
