martes, 4 de enero de 2011

Convivimos entre mentiras.

Las mentiras ya forman una parte normal en mi vida, una parte que cada vez que pasa me va doliendo menos. Al principio deseas la muerte… Ahora solo existe la ignorancia hacia ellas… Esas palabras prohibidas de -Para siempre, -Nunca nos separaremos, -Eres mi vidano son más que pura basura escupida en bocas ajenas, esas bocas donde un día se depositan lo besos que crees que son algo esencial en tu vida y que sin ellos no podrías seguir. Una vez pasado por esta fase, crees que el mundo se cae, que solo te queda esperar el final de tu vida sentada en tu cuarto, mirando por la ventana viendo llover… Hay veces que abro mi cajita de cristal, esa cajita en la que guardo esas sonrisas para aparentar estar feliz. Esas sonrisas que hacen que te vean feliz y que no se preocupen por ti esas personas para las que realmente eres importante, aunque por dentro solo desees encerrarte en tu pequeño mundo de dolor y esperar que pase el tiempo… Ya en la noche las cosas cambian. Puedes estar viviendo un día maravilloso en el cual no existan problemas, una vida de color de rosa y nubes de algodón de azúcar, en las que flotas respirando ese aire, aire con olor a vainilla. Pasear por prados verdes y cubiertos de flores de todos los colores, saltar, correr, es tu única preocupación. SER FELIZ. Y cuando ves que ya nada puede impedir tu felicidad ocurre, suena el despertador, ese maldito aparato rompe sueños. Y es que quizás un día nos despertemos y al abrir los ojos el dolor no exista. Pero mientras tanto solo quieres salir a la calle y gritarle al mundo que toda esta vida, que no es más que una sarta de mentiras, se acabe. ¿Creías que la vida era como tu sueño? Pues no… Luego sales  a la calle, una ciudad con contaminación, ruidos, problemas… Y entonces te preguntas el porqué no puede existir un mundo como el de tu sueño. La vida no es fácil y mucho menos feliz. Cuando crees que lo eres te llega algo o alguien que te lo jode todo. Entonces recuerdas esas mismas palabras que alguien  te dijo mientras te estaba mintiendo.
Y ahora soy YO la que contesta esas preguntas:
-        ¿Para siempre?: Si, tú recuerdo.
-        ¿Nunca nos separaremos?: Por lo menos de mi corazón no te vas a ir nunca por más que diga la gente que el olvido existe.
-       Eres mi vida   ¿Qué soy tu vida? Entonces qué pasa, ¿que tu vida dura un maldito mes Gilipollas?

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